sábado, 14 de enero de 2012

Meu amor marinheiro




Y aquella tarde se largó y me dejo allí plantada bajo la lluvia. Con un beso en los labios para él que en ellos quedó esperando. Y yo con mi vestido corto, ese que a él tanto le gustaba… y el carmín intacto. Con el alma destrozada y el corazón en la mano. Me dijo que aquello ya fue, que pertenecía al pasado.  Las mejillas sonrosadas y el llanto contenido inútilmente, pues las lágrimas brotaban como si de ríos se trataran  mis ojos.  Sus ojos verdes me miraron impasibles, y con la expresión quebrada dio la vuelta y sin más dilación, allí, junto al puerto, salió de mi vida para siempre…






lunes, 26 de diciembre de 2011

Dependientas rapaces


Esto es un día muy navideño que voy yo queriendo comprar un regalo a una perfumería. A esto que entro y me encuentro a mi lado por lo menos cinco dependientas con la mirada semejante a la de un ave rapaz que ha encontrado su presa. Una de ellas  se adelanta a las demás y me pregunta: << ¿Le puedo ayudar en algo?>>; a lo que yo respondo con mi sonrisa inocente: << Sí, ¿los perfumes de hombre?>>. Y ella con avidez me señala una cestita que apareció de la nada y me dice: << Te voy a enseñar estos que los tenemos de oferta>>; yo, con total ingenuidad y debido al ruido que había que me impidió escuchar bien lo que me dijo respondí: << ¡Ah! ¿Pero solo tenéis eso…?>> Ya sé que mi respuesta fue una estupidez pero es que siempre hay tan poca cantidad de productos para hombres en las tiendas… no me extrañaría. La dependienta, naturalmente, se rió. En fin que tras esto pasó a mostrarme otros perfumes.  Yves Saint- Laurent, Tommy Hilfiger… ya os lo podéis imaginar. Pregunté por el precio de todos ellos y concluí: << Estaba buscando algo más económico>>. Finalmente la dependienta, cuando dije eso, me indicó dónde estaban los más asequibles y se fue a por otra presa que tuviera algo más interesante en la cartera que yo…
Espero que os haya gustado mi anécdota ¡y que os haya sacado una sonrisa!

¡Feliz Navidad a todos! Un abrazo muy fuerte!

martes, 20 de diciembre de 2011

Me gustas cuando callas porque estás como ausente...



Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto

                                                                                      Pablo Neruda

Bueno aquí os he dejado un poema de Pablo Neruda como podéis comprobar. Siento la tardanza pero ya sabéis, hay muchas cosas por hacer y parece que el descanso no llega nunca... pero al fin llega ;)
Un beso a todos y especialmente a Dámaris que me gustas más no cuando callas y no estás ausente :)

jueves, 24 de noviembre de 2011

Los girasoles ciegos

Quizás y seguramente ya llegue tarde, pero quería recomendar un libro y es el que da título a esta entrada : Los girasoles ciegos.
Es un libro sobre la Guerra Civil Española (1936-1939), en concreto de la posguerra, y en él se narran 4 historias que se relacionan mediante sus personajes. Son historias de una época de terror, de miedo, de muerte, de desesperanza. El pánico a ser descubierto, a ser juzgado incluso a pensar. Una época en la que había que controlar el pensamiento, el comportamiento y hasta el más mínimo comentario; un paso en falso, uno sólo y tu vida podría llegar a su fin. Porque tu vida podría acabar por un tiro en la cabeza, a causa del hambre o simplemente entre cuatro paredes, escondido, aislado del mundo. 
Merece la pena leerlo. Considero que este libro nos acerca un poco más a aquello que vivieron nuestros bisabuelos, abuelos e incluso padres; hace que comprendamos ese miedo tan escalofriante que sintieron la mayor parte de nuestros antecesores. Las lágrimas y la sangre derramada, son cosas que hoy en día tomamos como lejanas, pero no hay que olvidar que hace apenas 75 años aproximadamente, esas cosas estaban muy presentes.

Para mí, un libro muy interesante y que consiguió emocionarme hasta el último instante y especialmente en ese momento final.