lunes, 2 de abril de 2012

Inside


Aquí sigo refugiada en mi mundo.  Ese mundo que yo misma construí sólo para mí, sin cabida para nada más. En él estoy libre de toda preocupación, atadura o posible  herida. Libre del sentimiento de inferioridad, de los juicios de la gente sobre mí, de la falsedad. Y es que solamente yo misma soy capaz de comprenderme…o no. Quizás yo sea la única que no se comprende a sí misma. Si no salgo de este mundo quizás nunca sienta dolor ni tristeza… pero tampoco sentiré alegría, amor o la libertad de ser quien eres delante de los demás. Me empiezo a dar cuenta de que en mi mundo me libraré de lo malo, pero también y tristemente de lo bueno. Créeme, lo bueno siempre pesa más que lo que no lo es tanto. A veces está bien quedarse en el mundo propio. Como digo, a veces. Sal al exterior y disfruta de la vida y sobretodo vívela, porque si no lo haces por miedo a no vivirla como tú quieres, entonces no lo harás de ninguna forma. Como alguien dijo: El no, ya lo tienes.

lunes, 20 de febrero de 2012

Un pensamiento

Y por intentar ser original me repetí y me repetí hasta la saciedad, dándome cuenta entonces que no había caído sino en una circular rutina que me atrapó y me llevó a la mediocridad, de la cual no supe salir hasta mañana. Un mañana que trae consigo la incertidumbre de un nuevo día

sábado, 18 de febrero de 2012

Instantáneo


Brisa veraniega inunda su risa, esa, que sobresale entre todo el mundo, esa que es musical. El bullicio de gente atormenta las calles, pisoteadas y ennegrecidas por la suciedad, pero ella es diferente. No parece tener prisa y su mirada es despreocupada y segura. La miro desde mi ventana ajena a todo y no se da cuenta de que está siendo observada. Me pregunto si alguien me estará observando a mí, y yo sin saberlo. Y entonces empiezo a soñar, jugueteando con mi pelo, y solo ha bastado un instante para enamorarme. Y entonces vuelvo a mirar y ya no está ella. Qué pena, pienso, me hubiera gustado conocerla…Y sigo con mi vida.

sábado, 14 de enero de 2012

Meu amor marinheiro




Y aquella tarde se largó y me dejo allí plantada bajo la lluvia. Con un beso en los labios para él que en ellos quedó esperando. Y yo con mi vestido corto, ese que a él tanto le gustaba… y el carmín intacto. Con el alma destrozada y el corazón en la mano. Me dijo que aquello ya fue, que pertenecía al pasado.  Las mejillas sonrosadas y el llanto contenido inútilmente, pues las lágrimas brotaban como si de ríos se trataran  mis ojos.  Sus ojos verdes me miraron impasibles, y con la expresión quebrada dio la vuelta y sin más dilación, allí, junto al puerto, salió de mi vida para siempre…